Los países, en cada una de sus agencias gubernamentales, generan grandes volúmenes de datos a cada instante. Cada una de estas agencias, cualquiera sea su naturaleza, mantiene información histórica que comúnmente podemos ver en infografías o información de prensa, algunos documentos e informes en cada uno de sus sitios web institucionales; en fin, gran cantidad de información que podríamos usar para poblar una base de datos.Por cierto, también existe gran cantidad de información que no es publicada, que se mantiene en alguno de los discos duros de nuestra administración pública. En este escenario, cabe preguntarnos ¿por qué la información pública, creada con recursos públicos, no puede ser de acceso público?.
¿Qué es el Open Data?
El Open Data o siendo más específicos, Open Government Data, permite pensar en información pública, dispuesta a acceso de quien desee utilizarla bajo formatos y criterios acordes con la naturaleza de los datos. El open viene de abierto en un sentido amplio, que permita ser utlizado de forma libre, reutilizado y distribuido por cualquier ciudadano u organización. Government data o datos gubernamentales hace referencia a la información producida por instituciones públicas o por encargo de alguna de ellas.
¿Por qué es deseable el OpenData? Existen tres razones clásicas por las que es deseable contar con este tipo de fuentes abiertas: transparencia, dado que la ciudadanía está interesada en saber que realizan las instituciones públicas; valor social, para obtener información que permita tomar mejores decisiones y desde luego, fomentar la participación de la ciudadanía, comprometiéndose en una ciudadanía activa. Es importante destacar que la participación de la ciudadanía, en forma de co-gobierno, es deseable teniendo en consideración que la institucionalidad no cuenta con todos los recursos necesarios por ejemplo, para encontrar correlaciones posibles y, quizá más preocupante, no necesariamente precisa de toda la creatividad para poder utilizar hasta la última gota de información.
Antes de liberar la información
Existen desde luego, precauciones a tomar al momento de liberar datos, debido a la naturaleza de los mismos. ¿Cómo protegemos los datos personales?, ¿cómo mantenemos la libre competencia para las en empresas públicas?. Técnicamente también existen requerimientos a tener en cuenta. No es lo mismo tener un set de datos del año 1980 que uno del 2010, en el mismo sentido, no es lo mismo contar con información incompleta o en formatos que no permitan el acceso a la misma.
Aplicaciones y futuro
Imaginen tener alguno de estos datos y poder georreferenciarlos. Los datos cobran vida por ejemplo, en un mapa. Esto entrega de inmediato información visual que da un giro por ejemplo, al momento de definir políticas futuras: teniendo los datos de los grifos de una ciudad podremos preguntarnos ¿es necesario un grifo en aquella esquina?, sabiendo de que mueren los pacientes de una determinada región podríamos preguntarnos ¿un hospital en esta zona que especialidades necesitaría?. Datos generan información. Información es la base para la generación de políticas públicas y toma de decisiones.
Este tema no es nuevo, pero si ampliamente necesario. Muestra de esto son algunas de las iniciativas que alrededor del mundo motivan la participación ciudadana y la exposición pública de los datos de que la institucionalidad maneja. Casos destacables son los de data.gov que expone datasets de rubros como agricultura, arte, finanzas, construcción, educación, salud y un sinnúmero de bases de datos en diferentes formatos. En la misma linea, no se debe olvidar el esfuerzo que Inglaterra, Australia y Nueva Zelanda han realizado por liberar sus datos. Es cierto, en estos países como en otros donde se avanza en esta área, existe un trabajo tras la disposición de los datos a los ciudadanos: manejo de temporalidad, completitud de información, estándares de publicación y otros temas afines, son preocupaciones a tener en cuenta para disponer de datos que sean útiles, usables y atingentes.
¿Por dónde comenzamos?
Actualmente la institucionalidad a través de sus diversas agencias, cuenta con información que pone a disposición de la ciudadanía, no obstante, esta publicación es fruto de esfuerzos particulares de cada una de las agencias que lo realiza y no a nivel general. ¿Por qué no pensar en un sitio gubernamental -a modo de data.gov- que agrupe los datos generados desde las diversas agencias públicas que funcionan en el país?, ¿por qué no entregar a la ciudadanía la posibilidad de aportar en la construcción de Chile por medio de nuevos estudios e iniciativas que entreguen información nueva basada en fuentes diversas?, ¿por qué no facilitar el trabajo de ONGs que buscan apoyar el desarrollo en la variedad de dimensiones del quehacer humano?.
Existen desafíos por delante en lo relativo a OpenData, por lo mismo, una construcción pendiente por delante, en la que la Orden puede ser un aporte tal como lo ha sido en otros momentos de la historia ingenieril chilena.
* Marcelo Aliaga Q. es Ingeniero Civil en Computación y estudiante de postgrado en TI en DCC Uchile.

